No solo hiciste llorar a mi versión adulta, también hiciste llorar a mi niña interior. Le hiciste revivir el abandono, volver a sentirse insuficiente. Pero eso fue mi culpa, un día te conté mi historia, te hablé de mis heridas, te di armas para destruirme, y tú las utilizaste
Me dicen: “Tienes que aprender a estar sola” Estuve toda mi infancia y adolescencia sola. Y pasé mis peores momentos encerrada, sola. Así que no. No tengo que aprender a estar sola, se estar sola y es justo eso… lo que ya no quiero