Muchas cosas en la vida se explican pensando que lo mejor del invierno es que te dé un poco el sol en la cara y lo mejor del verano es sentir una brisa fresca de frente.
Cuando una mujer recibe el diagnóstico de inviabilidad fetal, no necesita que el Estado le recuerde que ese corazón dejará de latir. Ya lo sabe. Esa es precisamente la tragedia que está viviendo. Obligarla a revivir ese dolor no entrega más información;solo agrega más sufrimiento