El INCMNSZ felicita a los Dres. Javier Eduardo Anaya Ayala, Adrián Soto Mota, Juan Carlos Ramírez Sandoval, Carlos Enrique Méndez Probst y Rafael Valdez Ortiz por su ingreso a la Academia Nacional de Medicina de México. #OrgulloINCMNSZ
Artemis II is locked in 🔒
As they flew around the Moon, the Artemis II crew took turns capturing science data and taking photos out of the Orion spacecraft window to share with their team back on Earth.
La Dra. Eva Ramón Gallegos, investigadora del Instituto Politécnico Nacional (IPN), logró erradicar el Virus del Papiloma Humano (VPH) al 100% en 29 mujeres de la Ciudad de México utilizando la terapia fotodinámica. Este tratamiento no invasivo elimina las células infectadas sin dañar el tejido sano, marcando un hito en la prevención del cáncer cervicouterino.
La técnica consiste en aplicar una sustancia (ácido delta-aminolevulínico) en el cuello uterino que se activa con un rayo láser para eliminar las lesiones premalignas y el virus.
🥳Hoy celebramos 9 años de la UIEM, desde su creación, esta Unidad se ha consolidado como un referente en la generación de conocimiento científico, la formación de recursos humanos y la innovación en el estudio y tratamiento de las enfermedades metabólicas.✨
Entérate ⚠📢
La activación de la Alerta Sísmica es un proceso automático que considera la distancia e intensidad.
Conoce cómo funciona el sistema en la Ciudad de México.
#911CDMX#OjosDeLaCiudad#C5CorazónDeLaCDMX
👩🏾🔬 Científicas
👩🏻⚕️ Doctoras
👩🏽🚀 Astronautas
👩💻 Ingenieras
…y mucho más
Hoy, en el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, celebramos a las que sueñan con construir un futuro en ciencias, tecnologías, ingenierías y matemáticas.
Por más #MujeresEnCiencia, ¿te sumas?
Mi agradecimiento y reconocimiento a las y los nutriólogos en este día. Su labor es un pilar fundamental para la salud pública de nuestro país.
Enhorabuena!
@CFE_Contigo el transformador de la calle Esperanza y 2da cerrada del mercado de la industrial, col. Industrial C.P. 07800 debido al temblor explotó y no hay luz en la zona
¿Tienes alguna enfermedad crónica y quieres aprender a vivir positivamente con ella?
Participa en nuestro taller psicoaducativo.
📅18 Diciembre 2025
⏰12:00 pm (hora de CDMX)
🔗 Regístrate escaneando el QR o en el siguiente link https://t.co/IMFOOh8LmO
Escribir a mano protege el cerebro, según un estudio de la Universidad de Indiana
Mover el lápiz genera una mayor conectividad neuronal, a diferencia del teclado
La clave no es rechazar la tecnología, sino usarla de forma equilibrada para potenciar nuestra mente
En el INCMNSZ hemos implementado un Centro de Acopio para apoyar a las poblaciones afectadas por las lluvias. Gracias por ayudar a quien más lo necesita.
Muchas felicidades a la Dra. Elena Zambrano por este merecido reconocimiento fruto de su valiosa trayectoria e importantes aportaciones científicas. Enhorabuena!
Lo que debería ser la colaboración científica
En una época donde la inteligencia artificial puede escribir artículos, los telescopios ven el universo temprano y los laboratorios producen órganos en miniatura, la ciencia enfrenta un dilema silencioso: ha olvidado cómo colaborar.
Durante décadas, la colaboración científica fue sinónimo de intercambio intelectual: ideas que cruzaban fronteras, debates apasionados en pasillos de congresos, cartas entre mentes que discrepaban con elegancia. Hoy, sin embargo, la colaboración se ha burocratizado. Los correos rebotan entre comités, los nombres se inflan en los encabezados y las métricas reemplazan al asombro.
La colaboración verdadera no consiste en sumar afiliaciones ni en firmar un paper conjunto. Es un acto de confianza. Implica vulnerabilidad: mostrar datos imperfectos, admitir dudas, compartir fracasos. Significa reconocer que el conocimiento avanza no cuando alguien gana, sino cuando todos entienden un poco más.
Las mejores alianzas científicas nacen de la fricción. De un físico que discute con un biólogo molecular, de un médico que escucha a un ingeniero, de una bióloga que se sienta con un matemático. No se trata de uniformidad, sino de diversidad intelectual; de la mezcla que genera las chispas que iluminan descubrimientos.
En tiempos donde los incentivos académicos promueven la competencia y la autoría fragmentada, colaborar es un acto casi subversivo. Requiere resistir la tentación del crédito y recuperar la curiosidad compartida.
La ciencia necesita volver a ser conversación, no carrera. Necesita menos protocolos y más preguntas. Porque al final, el progreso no se mide en publicaciones ni en patentes, sino en la capacidad de mirar juntos lo desconocido y decir, con humildad: todavía no lo sabemos, pero busquémoslo juntos.
Hoy festejamos el 79 Aniversario del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán fundado por nuestro querido Maestro Salvador Zubirán Anchondo. Muchas felicidades a toda la Comunidad INCMNSZ!
El posdoc es la gran mentira de la ciencia. Te lo venden como “el siguiente paso”, pero es un pozo.
Un agujero con paredes resbalosas. Ya no eres un joven estudiante de doctorado que podía sobrevivir con pizza fría y cerveza barata. Ahora cargas años, deudas, rentas imposibles, y una beca que no alcanza para nada.
Beca.
Qué palabra más hipócrita.
Un salario disfrazado de limosna.
Ni para ahorrar, ni para vivir, apenas para flotar. En Alemania, en Estados Unidos, da igual: el sueldo de posdoc es un recordatorio de que tu trabajo vale menos que el de un repartidor que pedalea con hambre en la panza. Y el repartidor, al menos, llega a su casa sin revisar revistas de alto impacto.
Lo jodido es la trampa: toda tu vida académica te entrenaron para llegar aquí. Levantarte a las 7, matar ratones, programar experimentos imposibles, entender lo incomprensible. Y cuando por fin tienes el título, cuando por fin eres doctor, te dicen: no basta. Necesitas más. Más papers, más citas, más impacto. Más, más, más.
Pero cada vez menos vida.
Los años se te escurren como solución salina en un tubo roto. Te despiertas y ya no tienes 25, tienes 35, 40. El doctorado fue tu juventud, el posdoc se roba tu adultez.
El jefe —ese pequeño dictador con ego de premio Nobel frustrado—
te quiere experto en todo. Que programes, que escribas, que lideres, que publiques. Pero a la hora de la verdad, eres reemplazable. Un técnico con doctorado. Un académico sin puesto. Un fantasma de laboratorio.
En México lo saben. Los que se quedaron allá te miran raro:
“¿Sigues estudiando? ¿Aún con beca?” Allá los salarios son una broma cruel, las plazas una rifa con boleto marcado. Aquí, afuera, eres mano de obra barata, un apátrida con título de lujo que no puede pagar ni un seguro decente.
La frustración avanza, se instala en las venas como toxina lenta. Cada rechazo de Nature, cada revisión absurda, cada comité editorial que pide más experimentos es otro clavo en la tapa de tu paciencia. La ciencia deja de ser pasión y se vuelve deuda. Un trabajo sucio disfrazado de vocación. Un sacrificio sin altar.
Eres doctor, sí. Pero el doctorado ya no es gloria, es cadena perpetua. Y el posdoc no es puente, es limbo. El lugar donde mueren los académicos antes de conseguir un nombre.
Y aun así, contra todo pronóstico, un día lo logras. No porque el sistema te abriera la puerta, sino porque aprendiste a romperla. Publicas, consigues tu plaza, tu nombre aparece en donde antes eras invisible.
No es que la frustración se haya ido: sigue ahí, como cicatriz, como tatuaje. Pero ahora sabes que sobreviviste al purgatorio.
Que el posdoc fue el pantano donde casi te hundes, y, sin embargo, saliste caminando.
Con las botas llenas de lodo, sí,
pero con la certeza de que lo que siempre quisiste, al final, fue tuyo.
Hoy, #24deSeptiembre, conmemoramos el Día de la #HipercolesterolemiaFamiliar:
📌 1 de cada 250 personas la padece
📌 Menos del 10% está diagnosticado
¡El diagnóstico temprano hace la diferencia! 💛 #DíaFH