El enigmático “ciervo vampiro”, famoso por sus largos colmillos, fue redescubierto en el Parque Nacional del Valle de Neora (India) tras casi 70 años sin avistar alguno.
🚨🚨🚨 ATENÇÃO!!!
Caso os Estados Unidos seja “eliminado” hoje pela Bélgica
A FIFA já estuda uma repescagem extra nesta Copa do Mundo
Seria um jogo visando classificar os Estados Unidos contra algum dos eliminados (Brasil, Portugal, Paraguai, Canadá, México)
O adversário será decidido por sorteio e que acontecerá na Casa Branca
🗞️ Fabrício Fiorentino
Mientras el país celebra, una noticia pasó prácticamente inadvertida.
El 30 de junio fueron cesadas las 43 personas trabajadoras sociales del Instituto Federal de Defensoría Pública.
No eran personal administrativo. Eran profesionales que realizaban investigaciones socioeconómicas, elaboraban dictámenes en trabajo social e identificaban las condiciones de vulnerabilidad de quienes acuden al Estado porque no pueden pagar una defensa o una asesoría jurídica.
Su trabajo permitía que mujeres víctimas de violencia, niñas, niños y adolescentes, personas mayores, indígenas, migrantes, personas con discapacidad y víctimas de violaciones a derechos humanos recibieran una atención integral y una defensa acorde con su realidad.
Cuando desaparece este personal especializado, no sólo se pierden empleos; también se debilita la posibilidad de impartir una justicia profesional, independiente y de calidad para quienes más la necesitan.
Resulta especialmente preocupante que, después de que la reforma judicial prometió reiteradamente respetar los derechos laborales, continúen presentándose ceses que dejan a personas servidoras públicas sin empleo y, en algunos casos, incluso sin seguridad social para continuar tratamientos médicos indispensables.
Defender los derechos laborales también es defender el Estado de derecho. Y proteger a quienes hacen posible el acceso a la justicia es proteger, sobre todo, a quienes menos tienen.
La justicia también se debilita cuando se despide a quienes la hacen posible.