Fiel a mis orígenes proletarios, me bañé en perfume en el free shop ante la desafiante mirada de la vendedora. “Tal vez sea demasiado”, me dijo con una sonrisa irónica, cuando ya me estaba tirando en el sector de muñecas y pelvis.
Yo no soy nadie para decir esto, pero dejen de crear estrategias con las personas, si tienen ganas de ver a alguien HABLALE ya fue la onda de hacerse el/la difícil e interesante.