Podré estar temblando como perro cagándome de frío, con el topi encogido y sin poder sentarme en la taza del baño, pero jamás diré que el calor es mejor que el frío.
Prefiero traer las nalgas congeladas que sudadas.
Que el adiós al 2025 te encuentre en paz, con el corazón tranquilo y una mirada firme y decidida hacia lo que viene.
Llegamos hasta el final, lo logramos.
Último fin de semana del año. Qué sea un cierre lleno de gratitud por lo vivido, aprendizaje por lo superado y fé en lo que Dios está preparando. Respira, confía y reconoce q cada paso te trajo hasta aqui con vida y bendiciones.