madurar es volver a conectar con la chica rara de 14 años que llevas dentro, que sabía exactamente quién era antes de que el mundo intentara convencerla de lo contrario
Despierto, abuso del libre albedrío. Soy la gota que derrama el vaso. Distruto de las consecuencias de mis acciones. Tiro la piedra y no escondo la mano. La vida es buena.