La acusación hace que sus labios se curven en una sonrisita divertida. No se separa hasta unos segundos después, todavía con la curva en sus labios que deja ver sus colmillos.
“Puede”, admite, sin pudor alguno. “¿Es desagradable?”
-Su cuerpo ya se tensó cuando se inclinó hacia él, pero esta vez no usó el pañuelo para cubrirse parte del rostro. Y tal vez debió hacerlo, porque se sonrojó hasta las orejas. Si a Malleus no le ardían los labios era un milagro.-
. . . Lo estás alargando a propósito.
Y eso que estaba intentando ser educado, pero parece que esas cosas sólo logran frustrar más a Leona. Es lindo, cuando agacha las orejas y refunfuña.
Su pecho revolotea cuando Leona le parpadea de la misma manera, una suave sonrisa estirando sus labios.
“Pero ese es +
Puede que Malleus fuese la primera criatura en pensar de esa manera, una idea completamente opuesta a la percepción que Leona tenía sobre sí mismo. Siempre se identificó más con la luna, astro escondido en la noche, eclipsado en su mayoría por el que reinaba en el cielo. +
+ como si fuera un teatro, pero sus sentimientos son genuinos.
Malleus suspira, presionando con suavidad su frente contra la cabeza ajena. Su cabello está suave, y uno de sus cuernos roza una de las orejas ajenas.
“... quiero pasar el resto del día contigo. Y mañana también, +
+ de manera tranquila, un tono maravillado en su voz, "la manera en la que manejas estos aparatos con tanta soltura. Haces que parezca tan fácil como pasar las páginas de un libro".
Y mientras tanto él permanece tieso como una estatua detrás de Idia. Ni siquiera se inmuta cuando el contrario pega tal salto— lo único que le molesta es el chillido, porque está muy cerca y su oído es sensible. Por suerte, no es nada terrible.
Alza una de sus cejas, +
¿Sabe el perrito mirando al horizonte esperando su destino? Bueno, así se sintió al... ¿¿sentir?? una presencia detrás suyo.
Su dedo dejó de moverse sobre la interfaz de videos, que si, estaba doomscrolleando y demás.
El vídeo de una lagartija animada gritando se volvió a
+ observando a Idia con curiosidad y— para qué mentir, también hay diversión en sus ojos verdes. ¿Qué puede decir? Las reacciones ajenas siempre son entretenidas. Por una vez, sin embargo, su intención no era sobresaltarle.
"Siempre encontraré fascinante", empieza a hablar +
+ los mismos.
"... ¿y si quiero quedarme con el dueño del sombrero?", inquiere con tono tranquilo, ladeando la cabeza en un gesto que parece casi felino. Parpadea de manera lenta. "¿Crees que le echarán mucho en falta, si le devuelvo por la mañana?"
Ni aunque no estuviese agarrando el sombrero se apartaría. La cercanía con Kingscholar es algo que ha empezado a buscar como los lagartos buscan el sol del mediodía para evitar morir de frío.
Sí, cree que no hay otra manera de describir a Leona. El sol le pega: es feroz e +
Sabía que Draconia se "apegaba mucho" a lo que conocía, ¿pero tanto? Su comentario acabó haciéndole reír con cierta picardía. Tenía razón al pensar que se quejaría de decir algo así sobre sus orejas.
—Están aquí, no las eches tanto de menos.
Esa vez no las agitó, pero sí que +
+ entusiasmo por el fae. De nuevo se le hace corto, sin embargo; justo cuando entreabre los labios por el mordisco, Leona le aparta. Es suave pero cruel a la vez. Su lengua bífida pasa rápidamente sobre sus propios labios, en un intento de apaciguar el cosquilleo en +
Ojo, no va a negar que es una idea tentadora. Cuánta fuerza haría falta para atravesar la tela con la puntita de su cuerno intacto... pensamientos, pensamientos.
"No, no las ocultas siempre. Precisamente por eso las extraño", muchas veces su atención va a los pequeños +
—No si lo atraviesas.
Si lo hacía tendría detrás a varias personas diciéndole que fue una pérdida de vestuario, blablablá. No le importaba en demasía. Ahora que había cumplido con su parte del vídeo ya no tenía que aparentar tanto.
—Tch. Como si las tapase cada día, lagarta. +
+ tarda en ceder a las mismas. Malleus se inclina, invadiendo el espacio personal ajeno como si fuera propio y presionando sus labios contra los contrarios antes de que pueda emitir más quejas.
El beso es suave; algo cálido y gentil, lleno de esos sentimientos que el león +