Una de las cosas que más me emociona de casarme y vivir con mi esposa es poder aprender recetas culinarias y hacerlas un viernes en la noche mientras tomamos vino y vemos el Juárez vs Puebla de cada viernes botanero.
Si a Sancho lo despedimos dándole la vuelta en un convertible, lo menos que espero mañana es a Gignac con una corona montando un tigre blanco dando la vuelta olímpica.
Estaba caminando y acabo de presenciar como un señor regañó a su niña de 4 años por estarle pidiendo su teléfono para jugar y le grito “Que no te voy a dar el celular pinche adicta” omg