Por favor señor permiteme seguir siendo fiel a mis valores y a mi forma de amar, aunque eso me lastime y a veces me sienta solo y si en tus planes está dejarme solo que así sea, solo dame la sabiduría para entenderlo.
Nadie habla de lo terapéutico que es limpiar tu casa hasta sudar, darte un buen baño, secarte con una toalla limpia y acostarte entre sábanas recién lavadas. La limpieza también es paz.
Querido yo: Sé que ahora estás haciendo lo mejor que puedes. Realmente nadie sabe por lo que pasas, pero vamos bien. No siempre tenemos los mejores días, ni el apoyo de quienes quisiéramos, pero vamos hacia adelante, un día a la vez.
Haz las paces con la idea de que no todo es personal. Las personas actúan desde lo que son, desde sus heridas, experiencias, emociones y la manera en que aprendieron a relacionarse. No siempre tiene que ver contigo; muchas veces, sus acciones hablan más de ellas que de tí.
Hoy en día tienes que estar preparado para la posibilidad de que cualquier persona vuelva a convertirse en alguien que ya no conoces, por muy fuerte que haya sido el vínculo.
La decepción, aunque llegue acompañada de dolor, tiene la capacidad de mostrarnos realidades que antes no queríamos ver; y muchas veces se convierte en ese impulso silencioso que nos ayuda a soltar, cerrar ciclos y desapegarnos de aquello que ya no nos hace bien.