Dejar de exigir que la vida encaje perfectamente con tus expectativas no significa renunciar a tus sueños; significa aprender a vivir con confianza, adaptarte a los cambios y descubrir que, muchas veces, aquello que parecía un obstáculo era el comienzo de un camino mucho mejor.
"De nuestros miedos nacen nuestros corajes y en nuestras dudas viven nuestras certezas.
Los sueños anuncian otra realidad posible y los delirios otra razón.
En los extravios nos esperan hallazgos, porque es preciso perderse para volver a encontrarse".
"El libro de los abrazos", Eduardo Galeano