Nuevo estudio de UNESCO IESALC revela una amplia adopción de la IA en la educación superior de América Latina y el Caribe, pero rezago en la gobernanza https://t.co/aQQdtzDa31
Esto es genuinamente una locura.
SpaceX presentó un satélite cuya única misión es correr inteligencia artificial. No internet. No GPS. Solo cómputo en el espacio.
Se llama AI1 y la razón por la que existe te va a romper la cabeza.
Los data centers de IA en la Tierra ya no tienen un problema de chips.
Tienen un problema de física.
Necesitan cantidades absurdas de electricidad y agua para enfriarse. Y se están quedando sin ambas cosas.
La respuesta de Musk fue simple:
dejen de construirlos en la Tierra.
En órbita el sol nunca se pone. Energía gratis las 24 horas. Y el calor se irradia solo al vacío.
Los dos grandes problemas de la IA en tierra casi no existen allá arriba.
Lo más salvaje: Musk dice que es más fácil de fabricar que un satélite Starlink.
Le quitas las antenas complicadas y te queda un montón de paneles solares, un radiador y unos enlaces láser.
Un solo AI1 tiene el poder de un rack completo de Nvidia GB300. El mismo hardware por el que se pelean aquí abajo.
Y esto es solo el primero. El plan es poner hasta un millón de ellos en órbita.
SpaceX ya no es solo una empresa de cohetes. Se está convirtiendo en la red eléctrica de la inteligencia artificial… en el espacio.
La carrera por el cómputo de IA acaba de abandonar el planeta. Literalmente.
Si algún día cambia la Constitución quiero que lo que dice este video sea nuestro nuevo Preámbulo. Todo está bien, pero amo esa idea de que un argentino como San Martín no cruzó los Andes para conquistar sino para liberar. Eso somos. Dénle mucho RT para que llegue a los haters.
Le reprochan a los jugadores argentinos haberle dado la espalda a la coronación de los campeones del mundo. Maleducados y malos perdedores es lo menos que dicen en la prensa europa y también la estadounidense, parte de la narrativa instalada en el último tiempo, la que ahora los lleva casi a hablar de civilización o barbarie.
Este video lo tomé yo desde la tribuna de prensa. Se los regalo. Lo que vi fue a un grupo de jugadores heridos, con Lionel Messi al frente, de cara a sus hinchas. La coronación, que es hermosa para los campeones (España es un gran y justo campeón) y será inolvidable para Rodri y los suyos y para los hinchas, es una gran puesta televisiva. Ocurre en una porción del campo, de espaldas a más de la mitad del estadio. Y diría que es hasta lógico que así sea (luego, para eso, tenemos la vuelta olímpica). Nadie sabe qué hicieron los franceses en Qatar. Tampoco Argentina reclamó nada. No se reclama pleitesía a los perdedores porque ya bastante tienen con ser perdedores.
El fútbol en la Argentina es de los jugadores y su gente, mucho más que de los protocolos y la televisión, que también existen, por supuesto. Los jugadores argentinos fueron a ponerse de frente a su hinchada. El fútbol en Argentina es más colectivo de lo que creen conocer los cronistas del New York Times o los intelectuales europeos que se asoman a este deporte cada cuatro años.
Hablan de Argentina como individualidad -en contraposición al equipo España- porque no deben haber visto jugar un partido de esta selección en los últimos años. Sólo el que vio lo que armó Lionel Scaloni con Argentina sabe que hizo lo contrario a la idea de que solo sea Messi. Potenció a un equipo, a sus jugadores, a futbolista que podían ser comunes y que se convirtieron en estrellas. Scaloni formó futbolistas de selección. Argentina fue un equipo. No mostró lo mejor en este Mundial y, sin embargo, llegó a la final.
Esos jugadores argentinos tenían la medalla del segundo puesto colgada. Faltarle el respeto a España era sacársela. No me interesa defender todo, no me gustó nada ver a Paredes pelearse en la mitad de la cancha. Somos muchas veces también insoportables y cancheros. Pero, ¿leyeron algún escándalo por el sopapo que Bellingham le pegó al Colo Barco? Ahí estaban entretenidos porque los jugadores mostraron una bandera que reivindica a las Islas Malvinas. Porque cuando ganábamos también éramos los malos.
Somos diversos. Hay de todo. Nosotros también somos Scaloni yendo a calmar a todos. También somos Messi levándonos en la tristeza para abrazar a Yamal. No nos van a hacer creer lo que ustedes quieren creerse. Yo también, como esos jugadores, me hubiera ido a abrazar con los míos, y no estar escribiendo esto en un departamento de Nueva York.
¿Dónde ocurre hoy el aprendizaje? La educación híbrida ya no puede entenderse como una simple combinación entre presencialidad y virtualidad, sino como el reflejo de una vida cotidiana atravesada por múltiples espacios, tiempos, lenguajes y mediaciones.
https://t.co/eO4GCqlS5C
La IA avanza rápido.
Las instituciones, no tanto.
Y no lo digo como reproche. Lo digo porque, cuando trabajas con centros, universidades o equipos directivos, lo ves enseguida.
La tecnología no suele entrar transformándolo todo de golpe. Entra primero por donde menos fricción genera. Ayuda a preparar mejor, a revisar más rápido, a generar materiales o a ahorrar tiempo. Esa parte suele aceptarse antes.
Lo otro tarda más. Mucho más.
Cambiar prácticas, revisar criterios, tocar evaluación, mover cultura organizativa o alinear a un claustro entero no ocurre al ritmo al que salen nuevas herramientas.
Por eso muchas organizaciones se frustran. Confunden velocidad tecnológica con capacidad real de transformación.
Y no es lo mismo.
Entender esto no es ser pesimista. Es empezar a pensar con realismo.
Porque muchas veces la parte menos vistosa es la que acaba sosteniendo el cambio de verdad.
Esta fue una de las ideas que más me llevé de una conversación reciente con Senén Barro. En el primer comentario te dejo la newsletter completa.
#edtech #IA #liderazgo #innovación
Justo ayer abordé estas cuestiones en mi ponencia en el Congreso Braining. Cada vez tengo más claro que, si una tarea se hace en casa, ya no podemos asumir automáticamente que el producto final demuestra aprendizaje. El foco tiene que desplazarse hacia el rediseño de la evaluación, las evidencias del proceso, la autoría y la defensa del trabajo.
Comparto por aquí dos recursos que van precisamente en esa línea:
- SEIA: https://t.co/PmTfPgOrmF
- Banco de evidencias para evaluar en contextos con IA: https://t.co/dKEKiBptgM
Si a alguien le resulta útil, estaré encantado de seguir conversándolo.
"Mientras las respuestas pueden ser generadas artificialmente, la capacidad de preguntar sigue siendo la frontera más nítida entre la inteligencia humana y la artificial". El poder transformador de la pregunta. https://t.co/4NjbrNwXL9 vía @funcases;
¡Brindemos por la inteligencia artificial: la causa y la solución de todos los problemas de la ciencia!
Durante siglos, estuvo llena de gente elitista insoportable que habla en difícil solamente para parecer intelectual. La IA está a punto de terminar con eso, pero antes va a hacer reventar todo por los aires.
Un estudio en Science analizó +1 millón de papers científicos: cuando un investigador empieza a usar IA, publica 40% más papers.
Pero es un teatro absurdo: el científico usa IA para inflar la complejidad. El revisor usa IA para resumirlo. Nadie lee. Nadie escribe. Pero todos fingen que el sistema funciona.
Lo interesante: el paper demuestra que esa complejidad ya no predice nada. Escribir "mejor" con IA ya no te da mejores notas.
Durante décadas existía la mentira de que "si habla difícil es porque probablemente sabe". Hoy ese atajo no existe más.
¿Qué va a ser valorado ahora?
Lo que siempre debió serlo: ideas genuinas, criterio, capacidad de hacer preguntas interesantes.
Esas cosas no se pueden esconder hablando en difícil. Porque si no podés explicar algo simple… es que no lo entendiste suficiente.
Fuente del estudio: https://t.co/U2oaKw2yoR
He escuchado con atención una intervención reciente de Miguel Arrufat, CEO de @UNIRuniversidad, sobre el impacto de la IA en la universidad. Más allá de la tecnología concreta, lo que plantea apunta a algo más profundo y, en mi opinión, más incómodo.
La universidad no va a cambiar por la IA en sí. Va a cambiar porque la IA altera hábitos, roles y decisiones que durante años hemos dado por estables sin cuestionarlos demasiado.
En el alumnado ya se están viendo perfiles muy distintos. Estudiantes que delegan en la IA y pierden autonomía. Otros que, con buenos hábitos previos, la utilizan para avanzar más rápido y con mayor profundidad. Y también quienes la usan como atajo para reducir esfuerzo. Ninguno de estos perfiles aparece por casualidad. Son una consecuencia directa de cómo diseñamos tareas, acompañamos procesos y evaluamos.
Aquí es donde muchas universidades siguen evitando la conversación importante. La IA no crea estos comportamientos. Los amplifica, en función de decisiones pedagógicas que ya estaban ahí antes.
De esta observación nace el trabajo que estoy desarrollando con el sistema #SEIA, como intento de poner marco y criterio a estas diferencias y evitar que la IA termine ampliando desigualdades en lugar de aprendizaje.
En la experiencia de aprendizaje, la IA abre posibilidades reales en personalización y apoyo continuo. Pero al mismo tiempo tensiona uno de los pilares que muchas universidades siguen sosteniendo sin revisarlo a fondo. La evaluación continua deja de ser fiable si no se replantea desde la autoría, el proceso y la validación real del aprendizaje.
El papel del profesorado también se desplaza, aunque no en la dirección simplista que a veces se plantea. Menos transmisión y más diseño. Menos acumulación de contenidos y más curaduría con criterio. La IA puede ayudar a acelerar, pero no puede decidir qué es riguroso o pertinente en cada contexto.
Donde el debate se vuelve más incómodo es a nivel institucional. Inversiones elevadas, falta de perfiles especializados, proyectos piloto duplicados entre universidades que no se coordinan y una colaboración público-privada todavía mal entendida. Todo esto ya está ocurriendo y condiciona mucho más que la herramienta concreta que se elija.
Lo que me deja esta intervención es una convicción clara. La IA no va a transformar la universidad por sí sola. Lo hará en función de cómo rediseñemos aprendizaje, evaluación y gobernanza. Si no hay criterio compartido, la tecnología solo amplificará lo que ya existe.
Lanzo una pregunta abierta, especialmente a quienes trabajáis en universidad. ¿Estamos rediseñando tareas y evaluación pensando en estos distintos usos reales de la IA o seguimos confiando en que la herramienta se autorregule sola?
Me interesa leer experiencias reales.
#SEIA #IA #Universidad #Evaluación #Educación
Dossier
¿Cómo reconfigura la Inteligencia Artificial Generativa la agenda educativa?
Un nuevo incentivo para poner a la educación a la altura de nuestras circunstancias históricas https://t.co/IWx6SOMAUp