A veces también necesitamos que nos busquen, que nos digan que nos quieren y nos hagan sentir importantes. No siempre queremos ser quienes sostienen todo, toman la iniciativa o demuestran lo que sienten. También necesitamos recibir cariño y sentir que nuestra presencia importa.
Me dolió que no lucharas por mí,
pero me dolió aún más
que no te costara nada perderme.
Esa manera de soltarme
como si nunca hubiera significado
ni un poco.