La tinta de tu amor
Dicta en los caminos de mi imaginación
Tu vuelo apreciar es más que un honor
Querido, las espinas de mi corazón, ya no pertenecen a la desolación,
Te abrazan a ti, como una protección.
— La pluma (M) que ama la rosa (S).
No leemos poesía porque sí, en algún momento ese verso nos encontró y entendimos que era la ficha que faltaba para entender nuestro dolor, desde ahí, sabíamos que no era necesario buscar respuestas; caminamos sobre las huellas de otra mente brillante, otro humano.
Y en medio de la ejecución de mi “Candela del diablo” comprendí que lo bueno no se siente ni sucede 2 veces…
Cuando quise volver a prenderla todo se me cay�� pero no me arrepiento de nada, fue un memorable 7 de diciembre >:)