La verdad es que las decisiones tan estupidas a nivel estratégico/comunicacional de la oposición política partidaria de este país son increíblemente decepcionantes y desalentadoras.
Pareciera que todos los partidos obran en cada decisión que toman, a favor del régimen.
Y sí, hay mucha estupidez e inocencia política detrás, mucho desconocimiento del poder de las redes sociales y bastante inexperiencia comunicacional, pero hay que decirlo, la mayoría de cosas suceden porque así están planeadas desde muy arriba.
El Gobierno ya tiene metidas sus manos en prácticamente todas las estructuras de partidos de El Salvador. Es increíble, ningún otro partido antes en el pasado tuvo esa clase de poder.
Pareciera que solo del pueblo puede nacer algo real. Pero luego la pregunta viene de forma inevitable... ¿Como garantizar que no se corrompa al poder también?
En El Salvador todo lo que huela a política pareciera destinado a corromperse tarde o temprano. Son los cimientos de nuestra democracia donde todo está podrido.
La culpa siempre es del aire acondicionado, de las duchas de más de 5’, del coche a gasolina del pobre… pero curiosamente nunca lo es de los jets privados, los campos de golf, la industria fast fashion, los centros de datos, de las toneladas de residuos y gases de las fabricas..