Colombia eligió hoy presidente a Abelardo De la Espriella, felicitaciones. El resultado de la votación deja en claro una realidad indiscutible: Colombia está profundamente dividida. Reconocer y aceptar esta realidad es la primera gran responsabilidad que tiene el presidente electo.
Es el momento de la serenidad de los líderes, empezando por el presidente Petro, para convocar a la sensatez y evitar que la división se traduzca en violencia. Es también responsabilidad de todos nosotros desarmar los espíritus. El camino de la reconciliación tiene que comenzar esta noche.
EL “PATRIOTA” que dice estar firme por la patria:
1. Ateo por convicción y católico por conveniencia electoral.
2. No vive en Colombia: reparte su tiempo entre Italia y Estados Unidos, sus verdaderas patrias de residencia.
3. Poseedor de una fortuna sobre la que pesan más preguntas que respuestas.
4. Defensor, socio y amigo de personajes vinculados a la corrupción, el narcotráfico, el paramilitarismo y diversas expresiones de la criminalidad nacional y transnacional.
5. Señalado de apropiarse de recursos de sus propios clientes.
6. Acusado de conductas misóginas, machistas y abusivas contra las mujeres.
7. Con controversias y líos judiciales tanto en Colombia como en Estados Unidos.
8. Mitómano de tiempo completo.
9. Especialista en vender promesas que no resisten la verificación de los hechos.
10. Íntimamente ligado a la clase política tradicional que dice combatir.
11. Esnobista, arribista y experto en disfrazar privilegios de patriotismo.
Y aun así pretende presentarse como la renovación moral del país.
Este es el carnicero más grande de la historia de este cagadero. El hipopótamo suelto más peligroso que dejó Pablo Escobar. Este es el #Matarife.
La justicia le tiene miedo.