Si eres capaz de poner los cuernos a tu pareja y luego volver a casa con tu mujer y tu familia con toda la sangre fría, callártelo y seguir con tu vida como si nada, eres una persona de mierda, punto.
Cuando alguien fallece pasan días, meses, años y creemos que lo hemos superado. Pero entonces llega algo, un olor, un sonido, un lugar, una palabra, y todo estalla. Y entonces eres consciente de que sólo nos acostumbramos a esa falta pero nunca aprendemos a vivir sin ella.