"Eres tú pisha!, el ángel de la guardia de mi hijo".
Vaya momentazo cuando el padre de uno de los heridos en el accidente de Adamuz descubre en directo que Julio, de 16 años, fue quién ayudó a salir a su hijo del tren cuando estaba herido.
Si yo fuera el papá del niño de azul, sabría que el día que dejase este mundo habría dejado atrás a una excelente persona. Una que habría entendido lo que de verdad es importante.
Ese niño es un éxito educativo de los que no se encuentran demasiados.