No somos importantes, nada lo es. Todo pasa, todo se acaba. Ya es solo algo vivido.
Llevo dos años y medio sin beber y me encuentro en la resaca emocional más grande de mi vida. Dos años preparando algo que se esfuma en diez momentos y el hueco de mi sofá es el más profundo del mundo. Lo que no hayas disfrutado cuando toca, ya no existe. Presente, siempre.
Nos vamos de aquí un día y dejamos de ser importantes, así que mejor no aprender a serlo: solo soy un entretenedor, que ya es bastante.
La felicidad la tuve esas diez noches, ahora hay que equilibrar la balanza con lo que me gusta: mi hogar, el silencio, comer con quien quiero, que me mimen, que me cuiden, cuidarme, cuidar, inventar cosas creativas, mirar al horizonte y que todo eso tenga la misma masa de satisfacción que lo otro. Tarea difícil después de vivir algo tan apabullante con lo que no contaba. Suerte también seguir viviendo sorprendido.
Alegre y triste, así me hallo. Podría haber sido mejor? No habríamos sido nosotros porque todos, absolutamente todos, dimos el cien por cien de nuestro corazón.
Fui yo mismo todo el rato, “para mal o para bien”, como dijo Rosendo.
Salud
🎥: Malditos Artistas.
El poder de la música.
Marta González Saldaña, nacida en Madrid en 1920 y más conocida como Marta Cinta, fue la primera bailarina del Ballet de Nueva York en los años sesenta.
Padecía Alzheimer pero así reaccionó al escuchar "El Lago de los Cisnes" de Tchaikovsky estando en silla de ruedas en una residencia de Alcoy, donde falleció de COVID a finales de 2019.
En junio de 2019 recibió la visita de la plataforma Música Para Despertar, los autores del vídeo, que demuestran el poder evocador y la capacidad terapéutica de la música.