Con 40 años llevó a Argentina a jugar 120 minutos en en mano a mano mundialista. Enfrentó a su ídolo y estuvo absolutamente a la altura. No recibió goles por Uruguay ni España.
Cabo Verde se va de este Mundial por la puerta grande, respeto total.
Me hablaron de Dios desde niña, pero realmente lo conocí en mis procesos, en mi ansiedad, en mi soledad, en los momentos donde sentía que no podía más, ahí estaba Él.
Querido Dios, sé que tienes un plan perfecto para mí, regálame paciencia para esperarlo, consciencia para reconocerlo, dirección para seguirlo y constancia para permanecer en él.