Vaya. Sorpresa. Quién iba a decir que un yonki, descerebrado, pedófilo y cobarde que dejó morir a su novia menor de edad iba a terminar siendo un agresor sexual. Si es que no había pistas...
Si hubiéramos entregado Andalucía al turismo y, a cambio, hubiéramos dejado de ser pobres, pues mira, pero es que hemos vendido nuestra tierra y seguimos igual o peor.