Dios aprieta, puede apretar mucho, muchรญsimo, pero no ahoga. Cada dรญa mรกs convencida de lo mucho que me ampara. Cada dรญa mรกs segura de que todo lo bueno que me pasa no es casualidad, ni necesariamente porque me lo merezca. รl me da la fuerza para saber ver las
oportunidades.
Yo creo que mis papรกs me ha dado una herencia que no tiene precio, no es un terreno, no es un carro, tampoco es una casa, mucho menos es dinero.
Mi herencia fue haberme enseรฑado a ser responsable, trabajadora, humilde, ser compartida, y me heredรณ las ganas de querer salir adelante por mรฉrito propio.
Gracias por eso ๐ค