@AlexDeLlano inicia jugada.
@migquintana construye y abre a banda.
@nahuelmirandada pone el centro.
@AdrianBlanco_ remata de la mejor forma posible.
Mis personas favoritas de internet y de los medios de este país. Y gratis eh.
El Madrid da tumbos siguiendo los delirios de un anciano que confunde a Gonzalo García con su nieto Joaquinito. El domingo no vio la Supercopa. La boliviana, como cada tarde, le peló una pera para merendar, que no se terminó porque se quedó plácidamente dormido viendo Cifras y Letras. Despertó desorientado a las 23:00h, llamó a José Ángel Sánchez y le ordenó despedir a Vanderlei Luxemburgo por no poner a Morientes.
Este decrépito individuo presentó el proyecto de su vida, que pretendía revolucionar el fútbol mundial, a las 2 de la mañana en Mega, junto a Edwin Congo, Pipi Estrada y Cristóbal Soria disfrazado de bruja.
Se ha gastado cientos de millones en fichajes y no ha sido capaz de traer a un centrocampista sin deficiencias psíquicas o adicciones a sustancias. Ha despilfarrado más de mil millones en un ciber-retrete colosal, donde no se ha podido celebrar ni un concierto de Lola Índigo.
Cuando el sábado, en el Xanadú de la Castellana, suenen los cánticos de “hola fondo norte” y los japoneses haciendo trends de TikTok, debemos sellar el césped retráctil con Pañalino debajo. La lata ruinosa será su mausoleo. Lo enterraremos vivo junto a sus sirvientes Jude Ballantines, Fede Bonino, Pintus y Ferreras, como a los faraones egipcios.
Eso sí, su gestión al frente del Barcelona, el club de sus amores, ha sido impecable. Al César lo que es del César.
RuidoBernabeu tenía razón.
🍸Nuevo invitado: Ántoni Daimiel (@ADaimiel)
— 30 años haciendo NBA
— Tener amplitud de miras
— Admitir las equivocaciones
— Algo supuestamente divertido que nunca volverá a hacer
— Ver partidos solo
— Playoffs, Luka, Kawhi, McKinsey, Iverson, JJ Redick
https://t.co/uqQsiwro6F
Can't stop thinking about the Italian guy who spent 5 mins fully setting up his defensive 3412 against me in a fun pub Pro Evo 6 tournament, locked it down, beat me 1-0, shook hands, shrugged and then said: "Catenaccio"