La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo volvió a exhibir una clara contradicción en su política exterior.
Hace apenas unos días defendió el principio de “no intervención” y aseguró respetar los asuntos internos de otros países. Sin embargo, en cuestión de horas cambió de postura y decidió meterse de lleno en los asuntos de Colombia, convirtiéndose en uno de los casos más rápidos de incoherencia de su gobierno.
“El tres doritos después más rápido de la historia”, como han señalado críticos en redes, resumiendo la velocidad con la que Sheinbaum pasó de predicar no injerencia a intervenir en los temas internos de otro país latinoamericano.
Esta nueva inconsistencia genera dudas sobre la consistencia del discurso diplomático de su administración.
Primer Acto: PEÑA manda a CHASM a la CNTE, implementa la Reforma Educativa y limita su poder.
Segundo Acto: AMLO en su borrachera de poder y de conseguir votos fáciles elimina la Reforma Educativa y vuele a empoderar a esos revoltosos.
Tercer Acto: Sheinbaum sin lana y sin liderazgo sufre la cruda de esa borrachera y tiene un pedote a 10 días del mundial.
Lo celebro 😌