Dios es tan grande, que si alguien me quita algo, él me lo devuelve el doble. Que si alguien me traiciona, llegan a mi vida mejores personas. Que cuando dos o tres conspiran en mi contra y me desean el mal, les toca ver como avanzo a pasos agigantados. Hoy creo más que nunca que si Él está conmigo, no importa quién este contra mi.
Amigos, se los digo con inmenso cariño: disfruten la vida. No se amarguen. Sean amables, sonrían, abracen a su gente querida. Expresen el amor y la amistad que sienten. No pierdan tiempo en peleas que no valen la pena. La vida no es mañana ni después. La vida es este momento. Justo ahora.
Soy una persona muy observadora, así que si, si escuché, si lo vi, si me di cuenta, si capté, si lo noté, si lo presentí, si supe lo que pasaba, si lo vi venir... solo decidí quedarme en silencio.
Cada quien carga cosas que muchos no ven. Por eso, creer que todos deberían pensar o actuar como nosotros muchas veces es soberbia. Las decisiones cambian según la vida que te tocó, lo que sufriste y lo que aprendiste. En otras circunstancias, quizá haríamos exactamente lo mismo que tanto juzgamos.
Los hombres se recuperan. De relaciones fallidas, reveses financieros, vínculos tóxicos, desempleo, de cualquier cosa. Si estás pasando por momentos difíciles, cálmate. Ora y confía en Dios.