Digan lo que piensan y sienten, hagan lo que les gusta, sean ustedes mismos. Uno tiene que estar seguro de quién es y actuar en base a eso. No hay nada peor que andar buscando siempre la respuesta correcta para caerle bien a otro o para recibir aprobación ajena
Zarpada esa escena de La Odisea en la que Homero está cansado, come y se quiere acostar, vuelve a amanecer y entre diario y mates se pregunta “¿cuánto más?”
Lo nervioso que estoy, es un partido trascendental el que se viene. Encima la cancha va a explotar. Siento que falta una vida y estamos muy cerca de algo histórico.
Vamos River de mi vida. A ganarle a Aldosivi el viernes.