La idea suena “bonita” en papel, pero en la práctica es peligrosísima. 😬
Obvio que hay mucha desinformación en redes, pero ¿solución? ¿Que el gobierno decida quién puede hablar y quién no? No, gracias.
Una medida así plantea desafíos y no garantiza el blindaje contra la desinformación, pero al menos sería un buen primer filtro para tanta gente que no entiende, ni se hacen responsables, de los límites y alcances de la “libertad de expresión”.
La libertad de expresión no se negocia. Si empiezas limitando quién puede opinar de medicina o finanzas, mañana te dicen que tampoco puedes hablar de política o derechos humanos.
Y ahí sí… se acabó internet libre.