@NuevaTec47@joserioslugo@EmilySalva57895 No creo "que deba ir presa inmediatamente". Fue parte secundaria de un sistema del que no lucró directamente y el cual era muy difícil y peligroso denunciar. Hoy lo hace con culpa,llorando y está fuera del país. Es un acto de valentía. Hay que ver el vídeo.
@AAAD25 Yo, en lo personal,pienso como me da la gana,hago lo que me da la gana y de la manera que me dé la gana. Los Torquemadas de cualquier índole me resbalan. Ah, y no suelo ser muy querido en este mundillo ínfimo.
La Guaira | Carlos Gutiérrez perdió al menos a cuatro familiares en los terremotos. Logró recuperar los cadáveres de su hijo, su nieto y su nuera y ahora no puede retirar las cenizas por la interferencia, según relata, de una funcionaria del CICPC.
Esta es su historia ⬇️ #03Jul
Hay que separar dos cosas con claridad: la crisis humanitaria que vivimos, terrible, dolorosa, que nos enluta, y la situación económica del país, que sí está afectada, pero de forma acotada.
Y quiero ser preciso: la gran pregunta económica no es cuánto caerá el PIB en 2026 producto de los terremotos. No va a caer. Lo que ocurre es una desaceleración de la tasa de crecimiento esperada.
El daño directo a la industria petrolera, corazón de la economía, es menor o inexistente. El sector eléctrico no tiene daños mayores en generación, solo en tramos de distribución, algunos ya atendidos. (Este es un sector crítico y en problemas, pero lo era ya antes de los terremotos y estaba incluido en las proyecciones.) Los daños de infraestructura productiva más serios se concentran en La Guaira. Y los que tienen impacto macroeconómico directo son el aeropuerto y el puerto, pero no paralizan la actividad económica del país, porque hay alternativas operando mientras avanzan las reparaciones, que tomarán al menos un par de meses. Las vías de comunicación de estos centros de transporte con la capital están activas.
El drama es humano, no de infraestructura productiva.
Quiero ser cuidadoso: nada de esto minimiza a quien perdió su casa. Son escalas distintas y merecen varas diferentes. Cuando hablo de impacto acotado, hablo de la capacidad del país de seguir produciendo, precisamente para poder atender el drama social. Para las familias que perdieron su vivienda y su patrimonio, el terremoto es devastador, y ahí tenemos que volcarnos como país con toda seriedad.
Es como un paciente con una herida grave pero encapsulada: si solo miras la herida y le sacas fotos por delante y por detrás, parece que ese paciente está muriendo. Es obvio que hay que curar la herida con toda la atención que exige y evitar que a la larga comprometa el resto del cuerpo. Pero el resto del cuerpo y los órganos vitales están en completo funcionamiento y no están comprometidos hoy. Confundir la herida con un colapso general lleva a entender y atender mal el problema real.
¿Dónde poner el foco?
El esfuerzo clave es atender, reincorporar y darle vivienda digna a quienes se quedaron sin nada. Ese esfuerzo se financiará con una mezcla de apoyo internacional, financiamiento y recursos propios, buena parte privados. Claro que es un trancazo para un país que viene de una larga crisis, pero no es inmanejable.
No se trata de minimizar la tragedia, sino de dimensionarla bien: solo así pondremos los recursos donde de verdad importan. En nuestra gente.
#ULTIMAHORA | Raúl Estévez, el geofísico apureño que anticipó el terremoto del occidente venezolano
El doble terremoto que estremeció a Venezuela el 24 de junio de 2026 no sorprendió a todos. Para Raúl Estévez, geofísico apureño y profesor de la Universidad de Los Andes (ULA), el país enfrentó el desenlace de un proceso tectónico advertido desde finales del siglo XX. En entrevista con El Mundo, el especialista explicó que el occidente venezolano era una “bomba de tiempo” dentro del sistema de fallas que atraviesa el territorio nacional.
Estévez detalló que los grandes terremotos venezolanos suelen ocurrir por sectores:
- 1967: liberación de energía en el centro (falla de San Sebastián).
- 1997: liberación en el oriente (sismo de Cariaco).
- 2026: faltaba el occidente, donde existía una brecha sísmica, una zona de silencio prolongado que suele anteceder a los eventos de mayor magnitud.
Según el geofísico, los especialistas venían advirtiendo desde hace décadas que el próximo gran terremoto ocurriría en esta región. La ocurrencia de dos sismos consecutivos, con epicentros separados por pocos kilómetros, es inusual pero coherente con la dinámica de fallas transformantes.
Uno de los señalamientos más graves de Estévez es la desaparición casi total del sistema de monitoreo sísmico venezolano.
De las 300 estaciones que existían, solo funcionan tres o cuatro.
“Estamos muy desasistidos. El país quedó sin los profesionales necesarios para atender la sismicidad regional”, afirmó en la entrevista.
La ULA, que mantenía 25 estaciones y contaba con 14 profesores en su laboratorio de sismología, quedó desmantelada. Por ello, los datos del doblete sísmico provienen casi exclusivamente de estaciones internacionales del USGS y de Europa.
Los epicentros se ubicaron 20 a 30 kilómetros al suroeste de Morón, justo donde se empalman las fallas de Boconó y San Sebastián, cerca de Yumare y Montalbán.
Esta zona es una de las más complejas del sistema de fallas venezolano y ha sido históricamente subinstrumentada.
Estévez advirtió que Venezuela carece de estadísticas confiables sobre daños.
Las autoridades, dijo, “se han acostumbrado a no dar información oficial”.
Datos confirmados:
- 123 edificaciones colapsadas.
- Afectación severa en La Guaira, por su densidad poblacional y la presencia de quebradas.
- En Caracas, los daños se relacionan con suelos blandos que amplifican las ondas sísmicas, afectando especialmente a edificios altos en Altamira, Los Palos Grandes, Chacao y San Bernardino.
El geofísico insistió en medidas urgentes:
- Revisión profesional de estructuras antes de reingresar a viviendas.
- Cerrar el gas por 24–48 horas.
- Precaución con el agua potable por posibles contaminaciones.
- Prepararse para réplicas de magnitud 5 o 6 durante semanas.
- Evitar postes con transformadores.
- En zonas montañosas, vigilar deslizamientos y represamientos temporales.
¿Hubo riesgo de tsunami? Estévez descartó esta posibilidad: Los sismos fueron terrestres y de movimiento horizontal, condiciones que no generan levantamiento del fondo marino.
Solo un evento mayor a magnitud 7 en una falla submarina podría activar un tsunami en Venezuela.
La entrevista de El Mundo confirma una realidad que los especialistas venezolanos vienen denunciando:
La desinversión, la fuga de talento científico y la opacidad institucional han dejado al país sin capacidad para monitorear su propio territorio.
El doblete sísmico reveló no solo la fuerza de las fallas venezolanas, sino también la fragilidad de un Estado que perdió su infraestructura científica básica.
Fuente: Periodista José Oswaldo Pérez.
Las generalizaciones y denuncias al voleo en momentos tan volátiles como este son inoculación irresponsable y peligrosa de veneno entre una sociedad que no soporta más destrozo emocional. Por favor: antes de compartir y divulgar -sobre todo en el caso de emisores con miles de seguidores- es justo que haya una mínima reflexión y consciencia del daño que eso puede producir. Hay protocolos para que las denuncias tengan sustento y puedan ser procesadas. El sensacionalismo y la ansiedad por el tubazo sobran siempre, pero ahora mucho más.
Nuestra historia con Onai es una montaña rusa. Emociones, alegrías, estrés, esperanza, tensión y, sobre todo, súplica por ayuda. Como saben, él está vivo. Identificado, se comunica, pero tiene ya muchos días ahí abajo. Todo es una carrera contra el tiempo. La barrera que lo separa de sus familiares y rescatistas es dura y necesita no solo voluntad, sino experticia y equipos. Mucha gente ha participado: Protección Civil, guardias, expertos mexicanos (para su localización), voluntarios y las manos más potentes de su padre, su esposa y sus amigos. Pero aún hacen falta topos especializados que puedan entrar donde es difícil hacerlo, y el tiempo es oro. Vuelvo a pedirles ayuda a quienes tienen acceso a expertos (españoles, americanos, salvadoreños, venezolanos o de cualquier parte del mundo) que tengan experticia especial en rescates, y también a más voluntarios que releven momentáneamente a los que ya están demasiado agotados. Ya todos los otros procesos de verificación de vida e identificación están hechos. Pero se necesita llegar a él y, aunque seguro su familia llegará, es clave que se llegue cuanto antes. Onai está en las residencias Yurre Beach, avenida Guaicaipuro, en Caraballeda. No dejemos solo a Onai, quien está ahí esperándonos.
#EnVideo Están por llegar tres ambulancias de la Guaira al Hospital Dr. Domingo Luciani de El Llanito. Los jefes del departamento de Emergencias informan que desde las 8 de la noche de ayer 24 de junio han llegado unas 50 ambulancias desde La Guaira al Hospital. En el Instituto Municipal de Salud "Ana Francisca Pérez de León" también había dos. #25Jun