🚨 MY TWO CENTS...
Ci indigniamo per una staccata sbagliata.
Discutiamo per un sorpasso aggressivo.
Dividiamo il paddock in fazioni, tribù, colori.
Ducati contro Aprilia.
Rossi contro Marquez.
Vecchia scuola contro nuovi fenomeni.
Poi arriva un giorno come questo.
E il rumore della rivalità si spegne di colpo.
Rimane solo il suono crudele dell’asfalto che strappa via pezzi di carena, gomme che volano come proiettili, corpi trascinati a oltre 300 km/h.
Rimane il silenzio gelido che segue un incidente quando tutti, per un istante, smettono di respirare davanti allo schermo.
Alex che centra Acosta in pieno rettilineo, a causa del guasto alla KTM.
Di Giannantonio colpito da una ruota impazzita volata via dalla moto di Alex.
Zarco trascinato dalla moto di Bagnaia, la gamba intrappolata, il corpo che rotea come una bambola contro la fisica e contro il destino.
Marini che corre disperato verso Zarco urlando ed allargando le braccia.
Eppure si rialzano.
Sempre.
Quasi.
Con il fiato corto, il dolore nascosto dietro una visiera abbassata e quella dignità feroce che appartiene solo ai piloti veri.
Noi li chiamiamo sportivi.
Ma questi sono Fenomeni.
Spesso dimentichiamo che sono uomini che convivono con la morte ogni singolo weekend.
Il Motorsport, soprattutto a due ruote, non è un videogioco lucidato dai social.
È una cattedrale costruita sul coraggio umano.
Ogni curva è un patto silenzioso: “so cosa rischio, ma apro il gas lo stesso”.
Questi ragazzi non combattono soltanto contro gli avversari. Combattono contro paura, istinto, limiti fisici, millisecondi.
Contro una velocità che non perdona nulla.
Basta una ruota fuori linea, un contatto minimo, una frazione di secondo.
E la tragedia è lì, già pronta.
Per questo meritano rispetto tutti.
Tutti, senza eccezione.
Il campione che vince.
Quello che arriva decimo.
Il rookie impaurito.
Il veterano pieno di cicatrici.
Il pilota che tifiamo.
E soprattutto quello che insultiamo quando perde.
Perché quando il casco si abbassa, non esistono più bandiere social, fanbase tossiche o guerre da tastiera.
Esistono solo esseri umani che fanno qualcosa che quasi nessuno al mondo avrebbe il coraggio nemmeno di provare.
Noi vediamo lo spettacolo.
Loro sentono l’odore del rischio.
Ed è proprio nei giorni come questo che dovremmo ricordarci una cosa semplice, quasi brutale: ogni volta che partono, stanno mettendo sul tavolo qualcosa che vale infinitamente più di una vittoria. La propria vita.
Quindi sì, applaudite tutti.
Osannate tutti.
Anche il rivale del vostro idolo. Anche chi vi fa arrabbiare.
Anche chi cade.
Perché oggi siamo stati ancora una volta a pochi centimetri dal trasformare una gara in una tragedia irreversibile.
E il fatto che siano usciti “solo con qualche acciacco” non deve anestetizzarci.
Deve renderci ancora più consapevoli della grandezza folle di questi uomini.
I gladiatori moderni non combattono nelle arene di pietra.
Combattono su due ruote, a 350 all’ora, con il ginocchio, il gomito e la spalla sull'asfalto.
#MotoGP
Antonio Caballero no era un columnista sino un profeta:
PETRO: TEORÍA Y PRÁCTICA.
Por Antonio Caballero, Antonio Caballero
19 de mayo de 2018
Lo malo del candidato presidencial Gustavo Petro no es su programa, que es probablemente el más atractivo –o el que a mí más me atrae– aunque no el más serio: es un programa para cuarenta años de gobierno, y lo único que han tenido de bueno los gobiernos en Colombia es que por lo general han durado poco tiempo. Los más largos –el de Santos, el de Uribe, o el de Núñez por interpuestas personas en el siglo XIX– han sido más dañinos. Lo que no me gusta de Petro es su manera de ser. Petro es Petro. Y eso es lo malo que tiene Petro, un político megalómano que de sí mismo habla en una admirativa y mayestática tercera persona.
Lo malo de Petro no es su teoría: sino su práctica. La que le conocimos en sus años de alcalde de Bogotá, de ineptitud y de rencor, de caprichos despóticos y de autosatisfacción desmesurada. Su arrogancia, su prepotencia. Su personalidad paranoica de caudillo providencial, mesiánico, señalado por el Destino para salvar no solo al pueblo de Colombia de sus corruptas clases dominantes sino al planeta Tierra de su destrucción y a la especie humana de su extinción. Sus iniciativas de gobierno, que no eran populistas, como dicen, sino simplemente demagógicas: el arbitrario cierre de la plaza de toros bajo pretextos caricaturescos de “lucha de estratos” entre ricos y pobres; la compra de los inservibles camiones de basuras de segunda mano sin licitación ni consulta. Casi no lo conozco personalmente, pese a haber tenido durante tres años bajo su alcaldía un programa de televisión en Canal Capital; pero sé de su incapacidad para tener o conservar amigos: lo han denunciado como tramposo y desleal sus compañeros del M-19 (Antonio Navarro, Daniel García Peña), y los del Polo Democrático (Carlos Gaviria, Jorge Robledo, Clara López), que se sintieron todos engañados por él en su voraz ambición personalista. Reclamándose del pueblo, por supuesto, como es lo propio de los demagogos.
Fue, eso sí, un gran parlamentario, que hizo en el Senado magníficos debates de denuncia y de control político. Sabe hablar. Por eso es también el más hábil y el mejor de los candidatos en los debates televisados, tanto en las respuestas como en las propuestas. Pero es que encarnadas en su persona no creo en esas propuestas: no me parece que Gustavo Petro sea una buena persona, sincera y franca. Más bien lo veo como una mala persona, aunque se haya engalanado –de raponazo– con el indecente autoelogio de proclamar que sus candidatos al Congreso representan “la decencia”. No le creo ni “el amor” de que tanto habla. Ni “el saber” que pretende transmitir. Ni “la humanidad” que campea en los nombres de sus campañas. Todo eso me parece ficticio e impostado. Petro no inspira confianza.
Lo hizo mártir el procurador Ordóñez al destituirlo arbitrariamente de la alcaldía: un fanático a cuya elección por el Congreso él mismo había contribuido persuadiendo a sus colegas del Polo de que votar por tan conspicuo representante de la extrema derecha demostraba que el Polo no era de izquierda. Y en su caso personal es cierto que no lo era: aunque se pretenda de izquierda, Petro tiene un temperamento autoritario, inocultablemente de derechas, inspirado en el “cesarismo democrático” que inventó un intelectual lagarto en Venezuela para justificar la larga tiranía de Juan Vicente Gómez, y que copiaron luego Hugo Chávez y Nicolás Maduro, en nombre, por supuesto, del pueblo. Y así lo confirma su anunciada convocatoria de una Asamblea Constituyente si gana las elecciones. Como las que han convocado todos los aspirantes a dictadores que ha tenido Colombia: Bolívar, Mosquera, Núñez, Reyes, Gómez, Rojas. Porque Petro gusta de equipararse con los mártires: en sus discursos del balcón de la alcaldía se comparaba con Sucre, Uribe Uribe, Jorge Eliécer Gaitán; y ahora clama en las plazas: “Todo candidato que no es de la clase política tradicional ha sido asesinado. No hay excepciones”. Pero se parece más a su tocayo el general Gustavo Rojas Pinilla, golpista dictador y jefe de la Anapo, de cuya pintoresca y demagógica “dialéctica de la yuca” copia su propia “dialéctica del aguacate”.
Me sucede a mí con Petro lo mismo que le pasaba hace un siglo largo a don Miguel Antonio Caro, que lo resumía así: “De los liberales me apartan las ideas. Y de los conservadores las personas”.
Carta abierta a los Magistrados de la Corte Constitucional de Colombia Inspirada en el pensamiento de Piero Calamandrei
Honorables Magistrados,
Me dirijo a ustedes no como abogado ni como académico, sino como ciudadano que aún cree en el Derecho como último bastión frente al abuso y la arbitrariedad. Lo hago con el respeto que merece la majestad de su investidura, pero también con la franqueza que exige la gravedad de los tiempos que vivimos.
Una tutela presentada por el mismísimo Presidente de la República, Gustavo Petro, ha sido acogida por uno de sus colegas, el magistrado Vladimir Fernández Andrade, antiguo secretario jurídico del mismo mandatario. No se trata de un episodio menor. Lo que está en juego no es solo la legalidad de un proceso electoral, sino la confianza de todo un país en su justicia constitucional.
Señores magistrados: el conflicto de interés es evidente y clama al cielo. El silencio ante esta circunstancia no es neutralidad, es complicidad. En toda democracia sana, la apariencia de imparcialidad es tan importante como la imparcialidad misma. Porque no basta con ser justos, es necesario también parecerlo.
Piero Calamandrei, jurista de la libertad en tiempos oscuros, escribió: "El juez no debe ser el brazo del poder, sino el escudo del Derecho." Y añadía que el verdadero juez es aquel que tiene el coraje de decirle no al poderoso cuando la ley lo exige.
Hoy Colombia necesita magistrados con ese coraje. Necesita una Corte que esté a la altura de su nombre y de su misión histórica. Si permiten que uno de sus miembros, tan íntimamente ligado al jefe del Ejecutivo, suspenda la investigación que pesa sobre su ascenso al poder, habrán herido de muerte la Constitución que juraron defender.
Esta carta no busca interferir, sino suplicar: devuélvanle a la Corte su independencia, aparten al magistrado del caso, restauren la confianza rota y demuestren que la justicia aún no ha sido comprada.
Porque si el Derecho muere en sus manos, no nos quedará nada más que la resignación o el caos. Y Colombia merece algo mejor que eso.
Con esperanza, Un ciudadano que aún cree que la ley es más fuerte que el poder.
Amén
Dejando a un lado los precios para abonados (que somos minoría) si, están caras. Me parece por ejemplo que un parche de ir en pareja a OR2, cosa que para mi por lo menos es muy típico, no te puede costar 210.000 pesos.
Por ejemplo (y no tengo idea de que hablo pero quiero opinar), yo prefiero meter 15mil personas pagando $60.000 pesos y no 3mil pagando $105.000... Mi marca se va a ver mas robusta, mi hinchada se va a sentir mejor tratada, mis patrocinadores tienen mas audiencia, mis jugadores se van a sentir mas apoyados, mis rivales van a sentir mas presión, etc...
Mega Brutal explicación de porqué quebraron las EPS en una impresionante analogía cuando quiebran las pequeñas empresas
Pedagogía pura
Petro asfixió al sistema de salud
Preste atención
💥 El sueño de una 👧, el logro de una👩
🏟️ Ellas son las convocadas para enfrentar a Deportivo Pereira en la fecha 9 de la Liga Femenina Betplay 2024 🇦🇹👹
El milagro de la ola😭 Historia obligada en mi casa. Mi abuela nos contaba que hubo una alerta de tsunami en Tumaco, producto de un terremoto en 1906 en chile, entonces un cura salió al mar, levantó una cruz y el mar descendió.
Lo que sí está claro es quiénes eran los violentos en el país. Después del aumento de los impuestos a la comida (incluidas las arepas), del aumento ya de $15.000 por galón a la gasolina, del aumento del IVA a tiquetes aéreos, restaurantes y hoteles, no ha habido una sola ciudad destruida, ni un solo muero, ni un local comercial vandalizado. Los violentos usaron las asonadas y las manifestaciones como telón de fondo para hacer campaña y llegar al poder, a subir los impuestos sin piedad! Y la gente honrada de este país sigue cumpliendo con la ley y pagando impuestos, entre otras, para que Francia pasee en su 🚁!
#YoEstoyConVickyDavila, pero claramente, el ambiente está enrarecido. Lo más perturbador, no es solo la portada de @RevistaSemana.
Lo que me parece más grave es el silencio del resto de medios. No solo no hablan de lo que pudo haber pasado con @VickyDavilaH, sino que no dan ninguna evolución en las investigaciones sobre las chuzadas, el "suicidio" del coronel, o las maletas con los $3000 millones.
Como si estuvieran tomando nota de las amenazas.
Pero pase lo que pase, este gobierno no va a poder tapar el sol con un dedo.
Aquí les dejo el canal de Youtube de Vicky, en caso tal, que deba usarlo como su canal de información, otra vez. A ese no tiene acceso ni control El Empobrecedor, y espero, tampoco Gilinski.
https://t.co/Ce7DL6bftj
🇨🇴ATENCIÓN. Denuncian que para llenar la plaza de armas de la Casa de Nariño para el discurso de balcón del presidente @petrogustavo convocaron a 2500 empleados de la alcaldía de Bogotá, del ministerio del trabajo, La CUT, FECODE
Al evento no asiste ningún Colombiano de a pie sino obligados
Adicional entregaron material propagandístico para agitar a favor del gobierno
#NosVemosEnLaCalle
#DiaDelTrabajador
#PrimeroPorElCambio