imagínate ser campeón del mundo y que lo único que se escuche es “cada día te quiero más, soy argentino, es un sentimiento, no puedo parar” somos increíbles Dios nos amo
Por este codazo, Pelé tuvo que haberse ido expulsado y no jugar la final de 1970, afortunadamente no había redes sociales y nadie pone en duda que Pelé era el mejor del mundo o que lo ayudó la FIFA.