Ayer lloré porque Cepeda perdió. Una prima abelardista me preguntó: “¿Por qué lloras si ganó el mejor candidato?”.
Ella pasó por la guerrilla, casi le matan al papá, es pobre, es negra. Ah, y también es mujer.
De verdad me cuesta entender qué pasa con este tipo de gente.
¿Yo? ¿Resentido social? Pues sí. Y lo seré toda la vida, porque eligieron la guerra por encima de la paz. Porque me arrebataron la posibilidad de tener un presidente responsable, educado, ecuánime y decente. País de mierda.