Mientras hay familias desesperadas esperando que rescaten a sus seres queridos, otros dedican su tiempo a pintar propaganda política.
Está gente no gobiernan para resolver los problemas de los venezolanos; gobiernan para producir imágenes, videos y discursos que luego difunden en las redes sociales y en los medios oficiales. La puesta en escena siempre les importa más que la solución de los problemas.