Que pelotudez la batalla de aura.
Dicho esto, evidentemente estos encuentros son destellos de la juventud intentando vincularse, salir de las 4 paredes y la pantalla, establecer lugares comunes o de pertenencia en la vida real. En ese sentido, me alegra.
De un lado los argentinos, elevando a la gloria y dándole la copa a Marito, el utilero del equipo.
Del otro, los españoles dándole la copa y los honores a su Rey...
🇦🇷QUE DISTINTOS SOMOS 🇦🇷