A mí me enseñaron a no traicionar a quien me abrió las puertas de su casa y me invitó a sentarme con su familia. Tener diferencias es una cosa, ser traidor y malagradecido es otra.
Lo quiero, lo tengo.
Lo pido, se me da.
Lo deseo, lo atraigo.
Lo nombro, me llega multiplicado por mil.
Soy MAGNÉTICA a todas y cada una de las cosas que deseo.