Y si algún día me llegan a ver con un hombre que me aguante las malas caras, que siempre quiera estar conmigo en todos lados, que me haga reír hasta ahogarme y que haga lo imposible porque todos sepan que soy suya dejénme ahí, es justo donde quiero estar.
al final, uno sólo busca alguien a quien contarle las bobadas que pasaron en el día y que genuinamente se interese por eso, que escuche, que pregunte, que se ría
Ya estamos grandes para ser malas personas. Vayan a terapia, tráguense un cuarzo, pásense un huevo, respiren profundo; abracen un árbol, vayan al mar, sanen lo que tengan que sanar, pero háganse responsables de lo que son y dejen de joder.