Si fuera Berlín, París o Washington, ¿el mundo callaría?
Ocurrió en Kyiv.
Un dron ruso impactó el edificio de la Academia Nacional de Ciencias de Ucrania. Los estudiantes escapaban cómo podían.
No es una cifra. No es una estadística. Es la imagen de una guerra que sigue destruyendo ciudades, instituciones y vidas mientras el mundo observa.
¿Cuántas imágenes más hacen falta para que deje de ser indiferente?