Diré una opinión poco popular, los hombres maduros que andan con mujeres muy jóvenes lo hacen por puro ego, validación y usualmente porque no están a la altura de la madurez de las mujeres de su edad, tampoco están listos para la intimidad emocional y el verdadero compromiso.
El segundo, un hombre lleno de misericordia, le dijo: “Impediría que tú mismo te apartases de Dios y te condenaras eternamente"
El tercero de ellos, en vez de responder al tentador, se puso de rodillas y dijo: "Señor, libérame de la tentación de lo que pudo ser y no fue".