Hoy va a ser la primera Navidad en la que no voy a tener a todos los que amo. Mi abuelito ya no nos va a acompañar físicamente, pero todo lo que nos enseñó es el regalo más grande del mundo. Hoy más que nunca estoy agradecida por los que tengo aún aquí.
Maes por favor porque ni tuvieron la decencia de meterlo aunque fuera un minuto en un partido tan importante. En fin, felicidades manudillos, fueron superiores en todo.
Este dolor no se lo deseo a nadie, por favor cuiden de los suyos, mucho más si tienen alguna clase de riesgo, nadie está exento y puede estarle salvando la vida a alguien que quieren.
Ojalá todos hagamos conciencia de cuidarnos y ni siquiera por nosotros mismos sino por los que queremos. Para mañana es tarde. Que fuertes son todos los que han perdido han a alguien en este tiempo y aún siguen adelante.