Ayer, mi hija se encontró una alianza de oro en las inmediaciones del parque de Berlín. Tiene nombre y fecha y me gustaría que su dueño la recuperara. Tuiter haz tu Magia.
Está claro que los medios de comunicación españoles están vendidos al gobierno o comprados por el gobierno, he encendido la televisión para ver si sacaban alguna de las manifestaciones que se están celebrando en este momento y en NINGÚN canal de televisión se puede ver nada.
Si hiciéramos un registro de la cantidad de padres (y algunas madres) que no ven a sus hijos por motivos injustificados, y a causa de la obstrucción del otro progenitor, nos echaríamos las manos a la cabeza.
Una realidad silenciada, una lacra, que destroza cientos de familias.
Gustarán o no las manifestaciones, gustará o no el objetivo que tengan o quienes la promuevan, organicen o secunden.
Pero es un Derecho Fundamental.
El mismo que implica no apoyar, ni secundar o criticar una manifestación organizada.
Esto es de Primero de Vida.
Me sigue indignando que no se cancelase la manifestación del 8M cuando solo 24 horas después se estaba anunciando que se cierran colegios y universidades.
La irresponsabilidad es supina.
El problema de los delitos contra la libertad sexual es su prueba. Es obvio que solo el sí avala la relación sexual.
El problema es probar el sí.
Y precisamente para eso a veces hemos de hacer interrogatorios incómodos y desagradables.
No para cuestionar al denunciante.
Sin ir más lejos este martes en Soria he celebrado un juicio oral por violencia de género como abogado de la acusación particular.
¿Por qué? Porque cuando una persona sufre violencia, sea hombre o mujer, un abogado no puede mirar a otro lado.
...que para educación en valores. Es cierto que los pedagogos saben de educación más que los padres, pero tenemos que diferenciar entre “formar” y “educar”. El colegio no debería ser el sustituto de la familia. Si aceptamos que el Estado decida por los padres, no habrá límite.
Por tanto ¿cuál es la moraleja? ¿La posible solución?
Lamentablemente creo que no hay ni moraleja ni solución. La vida está compuesta de golpes y recuperaciones.
Debemos enseñar a no darlos y a saber recomponerse cuando los reciben 🤷🏼♀️
#EstarAhí
Pues bien, lo primero que hay que decir es que los jueces no están para "creer" a nadie, están para valorar las pruebas y según su leal saber y entender aplicar la ley. Una sentencia nunca puede ser fruto de un acto de fe consistente en creer porque sí lo que dice una mujer
Por ello afirmo que el feminismo no respeta a la justicia ni a las mujeres y que por el camino que vamos, gracias al feminismo y a las feministas, cada día vamos a tener una justicia menos justa, menos objetiva y menos imparcial.
Siempre he pensado que ser juez, si además se quiere ser un juez justo, objetivo e imparcial, no es fácil, pero gracias al feminismo cada día es más difícil.
Detrás de ese daño totalmente evitable muchas veces está la mano de un "profesional" del derecho. Después de escuchar a este hombre las cosas que hizo la abogada de su madre pienso que no se como algunos "profesionales" duermen o se atreven a salir a la calle