El mundial donde el todos los países odiaron a una misma nación.
Un odio ganado a pulso, por ser el país más sucio, rastrero, tramposo y beneficiado del mundial.
Han dado muchísimo asco. Desde el principio hasta el final.
Imagínate que no te conoce nadie.
De repente, estás jugando con tu selección en un Mundial y ganas el premio al mejor jugador contra Alemania y contra Francia, tras realizar en total 11 atajadas.
Orlando Gill, Europa te espera.