No puedes cambiar el pasado.
Puedes cambiar como piensas acerca del pasado.
Puedes tomar mejores decisiones.
Puedes vivir con esperanza de un mejor futuro.
Puedes creer. Puedes crear. Puedes cambiar. Con la gracia de Dios todo lo puedes.
Quien entiende que las mejores recompensas por nuestro servicio al Señor las recibiremos en la vida venidera, y no en ésta, se concentra en volverse y hacer volver a Dios el corazón, abandonando el discurso de cómo vivir aquí, como si la eternidad solo durara 90 años.
A Job se le fue quitado todo y entendió que Dios era suficiente.
A Salomón se le fue dado todo y entendió que Dios era suficiente.
No importa lo que tengas o lo que te haga falta, Dios es suficiente.
Si no está bien, no lo hagas. Si no es cierto, no lo digas.
Vive de tal modo que cuando tus hijos piensen en justicia, cariño e integridad, piensen en ti.
La honra o el descuido de la Iglesia en un domingo de resurrección para celebrar, definen donde están los corazones. Es extraño desear feliz domingo de resurrección en la playa o en el pueblo, habiendo olvidado la liturgia en comunidad ante tal acontecimiento. Ve a tu Iglesia.