Aún no tienen idea de la
magnitud del desastre en Acapulco. Hoy, a cuatro días del impacto del huracán manejan como “un logro”, la distribución de ocho mil despensas y 16 mil litros de agua a una población damnificada de más de un millón de personas. Ni idea tienen de las dimensiones de la catástrofe ni de los cientos de miles de damnificados que perdieron todo.