Los jugadores de la Selección y el Síndrome del Esclavo Satisfecho.
El "síndrome del esclavo satisfecho" describe a quien no solo acepta sus cadenas, sino que las abraza con gratitud. Hoy, nuestros futbolistas millonarios padecen esta patología: atrapados en su burbuja de privilegios, confunden la soberbia con la libertad.
Son los peones perfectos de la polarización. Lejos de ser libres, actúan como esclavos complacientes de un sectarismo que les aplaude la mala educación y ellos, encantados con el látigo, exhiben su intolerancia como si fuera una corona. Corren noventa minutos detrás de un balón, pero permanecen inmóviles y arrodillados ante las cadenas de la mezquindad colectiva.
#Bandalos
Este año no recuerdo un día que me genere más indignación, odio y berraquera como hoy. James es un ..,....,.....hpta sin corazón @jamesdrodriguez mejor me voy a dormir porque no intoxicarme
🚨ATENCIÓN: EMPIEZAN A SALIR MUESTRAS DE FRAUDE ELECTORAL. Vean estos E-14. En Curillo, Caquetá y en Bogotá hay tarjetones adulterados a favor de Abelardo de la Espriella.
Por favor no paren de compartir. Hay que redoblar esfuerzos para denunciar.
Lo dijeron ellos mismos: si Abelardo pierde se irá de Colombia. Es porque no le interesa el país. De seguro a Italia (de quien si posa orgulloso) o a la Miami donde se codea con narcos. Hagámosle el sueño realidad al tigrillo de papel para que se vaya.