nunca os calléis, todo lo que nos callamos lo acumulamos en el cuerpo, se transforma en insomnio, nudos en la garganta, en nostalgia, error, duda, tristeza; lo que no decimos no se muere, lo que no decimos nos mata
Siempre me considero una persona muy fuerte, pero no les niego que a veces también necesito que alguien me tome de la mano, me abrace y me diga que todo va a estar bien.