El comandante lo violó durante 25 minutos y le dijo que le iba a transmitir el VIH. Cuatro semanas después, el diagnóstico fue positivo
Estamos ante crímenes de Estado de un nivel de violencia atroz en un entorno que aún representa un riesgo para las víctimas, los defensores y los que trabajan para que no haya olvido ni impunidad, porque no hay cambios reales en el aparato represivo.
[Serie sobre crímenes de lesa humanidad en Venezuela] 7/8
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Para las elecciones del 28 de julio de 2024, Lula envió a Caracas a su asesor Celso Amorim.
Amorim vio en primera fila el fraude electoral del chavismo, tuvo pruebas en la mano, revisó actas, le pasó la información a Lula y decidieron no hacer nada por los venezolanos.
Hipócrita
No nos dimos cuenta pero, cuando empezamos a instalar tanques de agua y plantas eléctricas en nuestras casas, no por previsión sino por necesidad, empezamos a resolver los problemas causados por la negligencia de una parranda de vagos en el poder.
Fin.-
Corazón, si quieres puedes descansar, reducir tu ritmo, despreocuparte de falsas ilusiones e hibernar. Ya te despertaré si llega un amor que merezca tus latidos.
#microcuento
Happy 75th Dad!
Today I'm remembering your weirdness and your extraordinary capacity to love.
And for the folks out there who'd like to celebrate with me, go do something kind for someone. Make someone laugh. Put a little more good into the world.
Love you forever.
Salí en moto a comprar unas cosas. Cuando iba en camino, sentí olor a tabaco y me di cuenta de que quien fumaba era un señor que iba delante de mí en otra moto. Me dio mal humor, así que aceleré y lo pasé.
No había rodado 30 metros cuando la moto hizo una explosión y se apagó. A mi lado, con una sonrisa de oreja a oreja y sin los dos dientes delanteros, se paró el señor del tabaco.
—¿Qué le pasó? Eso es bujía —dijo como si adivinara mi pensamiento—. Agárrese que yo la empujo.
Tres cuadras después me dejó en un taller de motos. Le agradecí y se despidió.
Había pasado como una hora cuando volvió, con su misma sonrisa y su cara sucia, a preguntar cómo iba todo.
—Arréglale rápido —le dijo al mecánico— y no le cobres caro, que ella es amiga mía. Cualquier cosa me llama. Estoy a la orden, ¿oyó?
Ni el nombre le pregunté ni él a mí, pero me quedé pensando y concluí: cómo no voy a amar a mi gente, si somos “salios” como un balcón y “metios” como una gaveta, pero solidarios a más no poder y con un corazón enorme que nos distingue a la mayoría.
Un venezolano te habla como si te conoce de toda la vida y llora contigo aunque no se sepa ni tu nombre.
Nos amo❤️🇻🇪
No hay palabras para describir este escenario apocalíptico.
Dales Señor el descanso eterno y brille para ellos la luz perpetua.
Que descansen en paz. 🙏🏼🕯️
🇻🇪 Yo voy a seguir hablando de los terremotos de La Guaira porque aún hoy, 25 días después de esa tragedia tan infinita, siguen las familias allá, cada vez más solas, tratando de rescatar a sus muertos de los escombros. No los dejemos solos.
Tenía días preguntándome qué había pasado con El Vikingo, el muchacho que le envió mensajes de voz a su hermana y a su mamá diciéndole que su espalda aguantaba 7 espadas y que estaba bien.
Pues resulta que hoy me enteré de que se llama William Vera y que el día del terremoto había bajado a La Guaira a pasar el día con su novia y su suegra.
Quedaron atrapados entre los escombros del edificio. Su suegra murió en el acto. Su novia, varias horas después, pero él fue rescatado por sus amigos después que su madre les insistiera para que lo buscaran pues no habían podido comunicarse.
Ellos lo sacaron. Se lo llevaron a un hospital en Vargas, pero ahí no podían atenderlo. Debieron pagar 500 dólares para que una ambulancia lo trasladara a una clínica. Fue en ese momento cuando grabó los audios.
Al llegar a la clínica en Caracas, la administración pidió una inicial para poder atenderlo. Mientras tanto, Williams a pesar de sus lesiones evidentes, seguía esperando una humanidad que nunca llegó.
Horas más tarde, murió desangrado sin ser atendido ni siquiera con los primeros auxilios.
De verdad que esta historia me rompió el corazón. No fue hasta hoy que me enteré del desenlace.
¿Cuantas vidas se perdieron por inacción y omisión? Por falta de humanidad. Por el dinero que nadie se lleva cuando la vida llega a su fin.
Increíblemente, aún a pesar de los miles de muertos, muchos decidieron seguir implacables y como si nada pasó.
La vida y el karma, siempre llegan.