Yo no envidio a nadie, tengo un hogar al que siempre puedo volver, unos papás y una familia que nunca me ha dejado sola, y que si voy perdiendo me hacen ganar.
Mi salud mental está por encima de todo y de todos. Estoy dejando de contestar mensajes, rechazando llamadas, terminando amistades, finalizando relaciones y despegándome de cualquier cosa que afecte mi paz mental.
Lo estoy haciendo sin dudarlo, y espero que todos hagan lo mismo
qué sería yo sin mi intensidad, mis ojitos expresivos, mi manera de sonreír, mi pinky promise, mis ganas de llorar por todo, mi galería llena de recuerdos, mi sensibilidad y manera de querer