En el año 2007 ganó la Libertadores con Boca. Apenas 2 años más tarde y teniendo todos los pergaminos para dirigir cualquier equipo importante del país o incluso del continente, decidió ir al barro y jugar la promoción para salvar a Central del descenso.
Después de dirigir equipos en primera como Racing y Estudiantes en 2011, apenas un año más tarde volvió a Central para dirigirlo en la B Nacional. En su primer torneo devolvió al equipo a primera y dio el puntapié inicial para una de las mejores épocas en la historia club.
Esto fue Miguel, el que nunca nos dio la espalda. Estaremos eternamente agradecidos viejo zorro.
Acuña es el fiel reflejo de muchos hinchas de River.
Cuando pierde, se enoja y no para de llorar.
Cuando gana, cancherea.
Y a veces te toca un Di Maria/Palmeiras que te baila y te manda calladito a dormir temprano.
Yo cuando me preguntan sobre el domingo: "son partidos apartes. Los jugadores tienen que ir concentrados. No tienen que sobrar el partido"
Yo por dentro: