/𝑨𝑽𝑰𝑺𝑶.ᐟ.ᐟ
Cielitos, esta cuenta me va fatal. Fatal nivel que me deja responder algo cada x tiempo. He mirado si tenía algún tipo de baneo y según Twitter no (pero sí) conclusión estoy poniendo la cuenta de seguidores a 0 en la de siempre, para volver a seguiros +
/Ya os he seguido con la bebé y con mi cuenta que va bien. Mañana os abro cositas que me he quedado una horita de reloj siguiendo uno por uno y me he quedado tonta (más de lo que soy) fjfjkfkekdmdn
/ Voy a empezar a seguiros en mi cuenta de Pepper, la de siempre, que ya la tengo bbs. Que en esta ya ni me deja mandar mensajes privados. Es loco el puto Twitter lo mal que me va aquí y en la otra como la seda
—Las niñas...
Susurró asintiendo con la cabeza. No sabía ni dónde estaba. Su mente le decía que se despertase de una santa vez, su cuerpo que volviese a quedase dormida. La pelirroja lo vio envolverse en su armadura de Iron Man y esgrimió una sonrisa.
—¿Te he dicho alguna vez +
+ en su cuerpo. A lo único que se olía en su despacho era a su propio perfume... y a una manzanilla recién hecha. Eso fue lo que la mató. Se puso en pie y se abrazó a la armadura, apoyando la cabeza en el hombro de Iron Man.
—Estoy lista para ir a casa...
Afirmó acurrucándose +
— ......
Se le ha salido el alma del cuerpo. El grito brotado de su garganta es digna de una película slasher de los noventa.
—La madre que... ¡LOKI! ¡¿Qué te pasa?!
La pelirroja estaba en su séptimo sueño, acurrucada con la cabeza en los brazos y suspirando. No llegaba a ser una queja, pero se notaba que estaba en la fase rem del sueño. Por eso no se enteró de que su esposo entró en su despacho. Y mucho menos cuando se acercó a ella. +
+ Stark...
Que actuase así no era malo. Significaba que había soñado con ellos de más jovencitos. Cuando reaccionó, alzó la mirada hacia su marido. Una sonrisa se formó en sus labios.
—¿Tony...?
Preguntó en un susurro mirándole con una sonrisa tonta. Era más fácil +
La pelirroja había echado la cabeza hacia atrás para dejarle espacio y que mordiera todo lo que quisiera. Lo que no esperaba era la "obra de arte" que según él iba a hacer en su cuello. Gimió al sentir sus dientes hundiéndose en su piel más profundamente y juraría que se había +
+
—¡Eres un tramposo y un hombre de las cavernas! ¡Me voy a casa! ¡O a mi despacho! ¡O al fin del mundo!
Lo fulminó con la mirada antes de separarse de la mesa. Se había enfadado ya no por la marca notoria... más bien porque sentiría la marca y estaría nerviosa +
Sigue teniendo un montón de trabajo que hacer, y no sabe si esta noche podrá pisar su propia casa. Pero esta canción es la que la está acompañando y cree que será su compañera durante todo lo que queda de día, en bucle:
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