Esa mujer está a otro nivel. Es una maldita y jodida obra de arte. Me tiene obsesionado con su existencia. El simple hecho de mirar sus ojos me hace querer saber más de ella, acercarme sin otras intenciones y simplemente coexistir en el mismo espacio que ella; me anda matando.
Un mes y días pasaron desde que conocí a la mujer más preciosa que han visto mis ojos. Todos los días la observo, me fijo en sus movimientos y aunque la tengo cerca no me atrevo a hablarle pero, si algún día pasa será solo para recordarle a cada segundo que es la reina más linda.