También me quedé dormida llorando, y al día siguiente tuve que levantarme con los ojos hinchados, fingiendo una sonrisa mientras me arreglaba para ir a trabajar, con la mente llena de pensamientos
Soy el tipo de mujer que atraviesa sus días más difíciles en silencio. No me quejo mucho, no siempre pido ayuda y rara vez me desahogo. Cargo con mi propio peso y siempre voy por la vida con la mentalidad de “yo veré cómo lo resuelvo”